
Aunque la pregunta puede parecer obvia, quiero hacértela… ¿tienes algún área de tu vida en la que necesites la ayuda de Dios?; a algunas personas les han enseñado que pedirle a Dios por pequeñas cosas no vale la pena, que sólo le pidamos por grandes necesidades. Si eso has aprendido espero cambiarte esa perspectiva hoy.
“No hay cosas grandes para Dios, todo lo que le podamos pedir para El será pequeño”.
Es decir, para Dios es lo mismo sanar un enfermo que ayudarte a encontrar una llave perdida… lo que puede parecer ante nuestros “ojos” como una gran diferencia, ante la magnificencia de Dios ambas respuestas a las oraciones son igualmente fáciles de cumplir… ¡No hay nada grande para Dios!
Las Escrituras nos alientan a buscar del Señor en todas nuestras necesidades.
!Créelo!… El anhela concederte los deseos de tu corazón y derramar Su favor y bendición sobre ti. De hecho, Jesús lo expresó claramente cuando dijo “Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá”. (Lucas 6:10 – RVR60)
Lo ratificó cuando declaró, “Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre; pedid, y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido.” (Juan 16:24 – RVR60).
Si todos los creyentes tuviéramos la revelación de que cuando oramos buscando la intervención de Dios; cuando oramos por Sus bendiciones y el cumplimiento de Sus promesas, estamos activando la fe, entonces nuestra visión de Dios cambiaría y nos acercaríamos más a Él.
Asegúrate de que cuando le pides a Dios lo haces con fe, colocando cada pensamiento y actitud ante el Señor. Orando por sabiduría para pedir correctamente, independientemente de la magnitud de lo que le pidas…
Versículo: “Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre; pedid, y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido.” Juan 16:24 (RVR60).
Buen Dia
Juan C Quintero
