
Hay temporadas en la vida en la que todo parece llegar al mismo tiempo, un problema en el trabajo, dificultades con un hijo, el teléfono celular que no funciona, y se acumulan cosas para reparar en la casa, entonces aparecen 3 enemigos, que son el desánimo, la fatiga y el temor.
¿Cómo aparecen te preguntaras?, bueno la respuesta es, en forma de pensamientos.
El desánimo te dice: “Esa situación del trabajo no va a cambiar. Alla no te valoran”.
La fatiga dice, “Estás muy cansado. No puedes seguir así. Ningún esfuerzo vale la pena”
Y el temor dice, “¿Qué va a pasar contigo sin trabajo, como vas a pagar las facturas?”.
Si esto te suena familiar, quiero decirte que muchos lo están viviendo o lo han vivido. En diferentes momentos de la vida aparecen uno o varios de estos enemigos de la vida.
La Biblia relata que hubo un tiempo en el cual los muros de la ciudad de Jerusalén fueron destruidos y que el pueblo en general estaba desanimado, con temor y sin fuerzas. Pero Dios uso a Nehemías un hombre que estaba alejado de la ciudad sirviendo de copero al rey Artajerjes, siente el llamado a regresar para actuar. Al llegar enfrentó oposición de los enemigos en el exterior; pero también se enfrentó a la oposición interna de su pueblo. En Nehemías, capitulo 4, versículo 10 dice: “Luego, la gente de Judá nos dijo: “Los que limpian los escombros ya están cansados. ¡Hay tanto que limpiar, que no podemos seguir reconstruyendo!” (RVC)
¿Te das cuenta de las palabras de desánimo, de las muestras de cansancio y el miedo expresados en un solo verso?
Entonces Nehemías, lleno de fe y confianza en Dios respondió, “Luego, me reuní con los hombres importantes del pueblo y con los oficiales del templo, y con el pueblo en general, y les dije: “No tengan miedo de esa gente. Recuerden que el Señor es grande y temible. Luchemos por defender a nuestros hermanos, nuestros hijos, nuestras hijas y nuestras esposas; ¡luchemos por nuestros hogares!. (Nehemías 4:14 – RVC).
Para muchos desanimados y temerosos en el día de hoy, les envío esta palabra, “Jesús está vivo, Jesús reina, triunfó sobre la muerte”. Cree en Sus promesas, actívalas, te recuerdo que Él mismo nos dijo, “Estas cosas les he hablado para que en mí tengan paz. En el mundo tendrán aflicción; pero confíen, yo he vencido al mundo”. Juan 16:33 (RVC)
No dejes que las voces del enemigo te agobien, porque el Señor todo lo puede, Él es experto en restauraciones de salud física y emocional. Transforma corazones para restaurar matrimonios, la relación con los hijos. Confía porque Él te abrirá puertas laborales y financieras. Incluso, aunque lleves mucho tiempo luchando, tanto que pareciera que no tiene fin tu situación, te aseguro que El traerá respuesta en el tiempo correcto. Solo confía y actúa en fe, sin escuchar las voces del enemigo que te quieren detener, siendo obedientes a Su Palabra y así veras la Gloria de Dios manifestada en tu vida.
Oremos “Padre celestial, gracias porque ahora comprendo que la de transformación de mi vida es un proceso que está avanzando. Gracias por darme ánimo y recordarme que debo rechazar las voces negativas que llegan a mi mente. Encuentro descanso y paz en ti. Sé que me proteges del desánimo, de la fatiga y del temor. Lo creo y declaro en el Nombre de Jesús, amén”.
Versículo “Estas cosas les he hablado para que en mí tengan paz. En el mundo tendrán aflicción; pero confíen, yo he vencido al mundo”. Juan 16:33 (RVC)
Buen Dia
Juan C Quintero
