
Si reflexionamos sobre la verdad y la mentira podemos llegar a importantes conclusiones. Jesús dijo que si “conocemos la verdad ésta nos hará libres”. Una conclusión interesante es que, si la verdad nos hace libres, las mentiras nos mantendrán atados. Y esas mentiras pueden impedirnos cumplir los propósitos de Dios para nuestras vidas.
Esto es lo que quiero decir; una mentira sostenida durante mucho tiempo tiene el poder para hacerle creer a las personas de que es una verdad.
Falsas creencias, y falsas declaraciones tienen atadas a millones de personas en todo el mundo.
Muchas de las decisiones que se toman hoy en día están “marcadas” por las mentiras que se han creído en el pasado; muchas de ellas sin intención de hacernos daño. Sino que se han convertido en costumbres y hábitos que han trascendido los años y que se han arraigado en la cultura de ciertas naciones, en las que las aceptan porque “así ha sido durante años”
La pobreza, la incapacidad, la falta de constancia… y otros muchos sucesos de la vida pueden ser el resultado de mentiras que se han establecido y quedado como “verdades” en los medios culturales y familiares durante décadas.
Cuando interpretamos nuestras experiencias y las cotejamos con la verdad de Dios, entonces podremos ser libres y avanzar en el cumplimiento del propósito del Padre Celestial en nuestra vida. Pero, cuando se interpretan las experiencias con mentiras, o cuando se le asigna un significado a nuestras experiencias que no eran de Dios, se estanca la vida por las ataduras de la mentira.
Te repito, “Si la verdad te libera, las mentiras te mantendrán atado”.
Hoy mismo, el Señor te da el poder para salir de cualquier atadura, porque en Cristo hay libertad y a través de Él puedes romper con cada “fortaleza y atadura de mentiras en tu pensamiento”.
¡Puedes ser libre para ser todo lo que Dios desea que seas!
Ora así, “Señor, te alabo y doy gracias… ¡sé que contigo, todas las cosas son posibles!. Ayúdame a ser gobernado(a) por tu verdad y a actuar en Tu verdad; rechazo y renuncio a toda mentira que haya creído y me establezco en Tu bendición, lo creo y declaro en el nombre de Jesús, amén!.
Versículo “Porque el Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad” 2 Corintios 3:17 (RVR60)
Buen Dia
Juan C Quintero
