
En el mes de Diciembre gran parte de la humanidad está lista para celebrar. Para muchos es la época para dar y recibir regalos; sus hijos tienen las expectativas de unos días de descanso y diversión.
Quizás muchos han estado esperando esta temporada para ver que algo cambie.
La realidad es que mucha gente se pasa la vida esperando; esperan el amor perfecto, el trabajo perfecto, el hogar perfecto, la vida perfecta o el momento perfecto para hacer algo en particular, y lamentablemente, estas personas están esperando cosas que nunca aparecerán, porque no existen.
Esto es lo que podemos llamar algo absurdo en la vida y es “el tener esperanzas poco realistas”. En este sentido, esperar es una trágica pérdida de tiempo.
Otros, sin embargo, esperan algo seguro y sustancial. Sus esperanzas tienen una base. Y la seguridad de su esperanza les da fuerzas para seguir adelante, incluso en las circunstancias más difíciles.
La única esperanza segura esta en Jesús. Él es el motivo principal de la celebración en Diciembre, porque su llegada al mundo cambio la historia. Él es la salvación, el único camino al cielo.
Prometido proféticamente en múltiples ocasiones, por ejemplo, Él vino para ser la respuesta a la mención del profeta Isaías en su libro capítulo 9, verso 2 que dice “El pueblo que andaba en tinieblas vio gran luz; los que moraban en tierra de sombra de muerte, luz resplandeció sobre ellos.” (RVR60)
Sea que creas o no que Jesús nació en un Diciembre, el hecho es que un día Él vino al mundo para cumplir con las profecías y para completar la esperanza de un mundo que estaba ávido de respuestas celestiales.
Jesús sigue siendo y lo será por siempre nuestra más segura esperanza. No dejes que las situaciones te confundan, ni que la cultura te diga en qué creer y en qué no creer, abre tu corazón a Jesús, porque tu esperanza puesta en Él no será defraudada.
Oremos “Señor Jesús, gracias por ser la respuesta para mi esperanza. En ti encuentro paz, restauración y vida eterna. Gracias Dios por darnos a Jesús como respuesta a un mundo quebrantado. Coloco hoy toda mi expectativa, confianza y esperanza en el Dios de mi Salvación, porque en Él tengo todo lo que necesito, lo creo y declaro en el Nombre de Jesús, Amén”
Versículo “El pueblo que andaba en tinieblas vio gran luz; los que moraban en tierra de sombra de muerte, luz resplandeció sobre ellos”. Isaías 9:2 (RVR60)
Buen Dia
Juan C Quintero
