
En muchos pasajes de la Biblia, Dios pide que
seamos “fuertes y valientes”.
La realidad es que “es de valientes mantenerse firmes y tener puesta la fe en Él”.
Es fácil rendirse y no esforzarse.
Quizás la sociedad de hoy ha acostumbrado a las personas a que se rindan fácilmente ante las adversidades; o cuando algo no es de su agrado.
Esto quiere decir que cuando algo no les gusta, entonces cambian de rumbo; sin intentarlo, ni esforzándose a superarlo y lo quieren llamar “la ley del menor esfuerzo”.
En el matrimonio, en los negocios, estudios y en general cualquier actividad en
la que te encuentres hoy –desde el
deporte hasta la dieta, requiere que hagas un esfuerzo por mantenerte y
permanecer.
La gran noticia es que Dios promete darte fuerzas, por lo tanto, debes confiar
en Él, al hacerlo recibirás, además, descanso, sabiduría, amor y dominio
propio.
Aunque estés escuchando “voces en tu
interior” que te dicen claramente:
“no vale la pena”, “de que sirve”, “todo va para atrás” no le pongas
atención, porque te quieren desviar del camino de la fe.
Te invito a que escuches solo la voz de Dios que te dice: “Coloca tu fe en mí y esfuérzate y se valiente”. Hazlo y comparte luego tu testimonio de fe.
Versículo “Así que, ¡sean fuertes y valientes, ustedes los que ponen su esperanza en el Señor!” Salmos 31:24 (NTV)
Buen Dia
Juan C Quintero
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