
Contentamiento es, acorde con el diccionario, “la acción y el resultado de contentarse; actividades tales como diversión, satisfacción, agrado, regocijo, alborozo, júbilo, felicidad, entusiasmo, gozo y entretenimiento”.
¿Cómo está tu contentamiento?… si no estamos contentos con nosotros mismos, es poco probable que estemos contentos con cualquier otra cosa. Hay personas que envidian el éxito, la posición, las habilidades y las apariencias de los demás; esta situación hace que haya un esfuerzo por conseguir más de esto o aquello que ven en los demás, con la esperanza de que eso satisfará lo que en realidad es un descontento general con ellos mismos.
Dios nos creó a cada uno de nosotros diferente, tenemos nuestro propio aspecto, poseemos talentos y capacidades únicas, así como también con fortalezas y debilidades propias de nuestro ser.
Es hora de aceptar y apreciar lo que Dios nos ha dado; pero también ser tolerantes y vivir sin envidia por aquello que Él no nos ha dado.
Debes tener contentamiento cualquiera que sea tu condición, tanto física como emocional. Aprendamos del Apóstol Pablo quien escribió en Filipenses 4:12-13 “Sé lo que es vivir en la pobreza, y lo que es vivir en la abundancia. He aprendido a vivir en todas y cada una de las circunstancias, tanto a quedar saciado como a pasar hambre, a tener de sobra como a sufrir escasez. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”.
Lo más increíble es que estos versículos los escribió Pablo desde una prisión en Roma.
La reflexión para ti es esta “tus circunstancias deben ser totalmente irrelevantes para poder vivir en contentamiento, porque el secreto del contentamiento no depende del buen ambiente que te rodee, ni de lo que tenemos, o de lo que nos falte, ni de lo que somos, sino de la Perfecta Gracia que recibimos del Cristo que mora en nosotros”.
Oro para que aprendas a vivir contento(a) con lo que eres y tienes.
Versículo “Sé lo que es vivir en la pobreza, y lo que es vivir en la abundancia. He aprendido a vivir en todas y cada una de las circunstancias, tanto a quedar saciado como a pasar hambre, a tener de sobra como a sufrir escasez. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”. Filipenses 4:12-13 (NVI)
Buen Dia
Juan C Quintero
