
El deseo de control desgasta a las personas, les hace sentir incapaces y los lleva a calificar a los demás por su propia valoración del logro. En el fondo es una expresión del miedo a fracasar, o a perder.
En la Biblia en 2 Corintios 10:5 dice así, “derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo” (RVR1960)
El Apóstol Pablo tuvo totalmente clara su misión, por eso mantuvo su manera de pensar, no buscaba controlarlo todo ni permitió que el miedo gobernara sus pensamientos.
Como cristianos necesitamos tomar las decisiones y actuar acorde con la palabra de Dios. Por lo tanto, te presento 5 elementos que te ayudaran a dejar de querer tener el control.
- Pon tu confianza en el Señor: Es Dios quien te da la sabiduría y la capacidad para hacer algo, así que descansa en Él cuándo las actividades no salen como tú quieres.
- No quieras controlar lo que tú no puedes cambiar: Siempre habrá factores externos que tú no puedes controlar. Identifícalos y acéptalo puesto que solo Dios los puede cambiar. Así tendrás paz y no estarás luchando contra lo que no puedes cambiar.
- Enfócate en lo que tú sí puedes controlar. Es decir, identifica hasta dónde puedes llegar, y has tu parte en excelencia. Confía en que el Señor te dará fortaleza y sabiduría para lograrlo
- Identifica y reconoce tus miedos y enfréntalos. Medita sobre ellos, busca comprender el mensajes “oculto” que traen a tu vida (pasado de violencia, un abuso, presiones en la vida, etc.). Enfrenta tus miedos y así encontrarás nuevas posibilidades de vivir, será una victoria para ti.
- Cambia tus pensamientos. No te concentres en lo que falta, en el error, en lo que está mal; entrega todo argumento, altivez, deseo de control y llévalo cautivo a la obediencia a Cristo. Tu visión de la vida cambiara y serás feliz.
Renuncia al miedo y a querer tener el control de las cosas, vivirás con menos estrés y disfrutaras mucho de las relaciones con los demás.
Oremos: “Señor, gracias por mostrarme que puedo cambiar, desde hoy decido manejar solo aquello que puedo controlar, y te entrego a ti todo pensamiento, toda persona, y toda actividad que no puedo manejar porque sé que así tendré paz y viviré feliz, lo creo en el nombre de Jesús, Amen”
Versículo: “derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo” 2 Corintios 10:5 (RVR1960)
Buen Dia
Juan C Quintero
