Recibimos presiones de diferentes partes, la familia, el trabajo, los amigos, por eso las distracciones pueden ayudar a cambiar los hábitos y hacer que la persona se relaje un poco y pueda “desconectarse” de las realidades, lamentablemente cada vez aparecen más y más distracciones que hacen que una persona pueda perder su concentración, es por eso que hoy en día es común escuchar que alguna persona empezó a realizar un trabajo y se distrajo con otro y lo dejó incompleto. Aunque algunas personas tienen la capacidad para hacer diferentes cosas de manera simultánea, también es cierto que no puede hacer todas en excelencia, puesto que la atención está, en esos momentos, dividida.
Esto aplica también a la relación con Dios. Para fortalecer nuestra vida espiritual es necesario meditar, estudiar, concentrarse, fijar los pensamientos, deseos y afectos en las cosas celestiales, no en las temporales que distraen.
Mientras más tiempo pasemos conectados con las cosas de Dios más vamos a crecer en nuestra fe.
Significa amar a Dios por encima de todas las cosas, creer en sus promesas, conocer Su Palabra, mantenerse firme, buscarle en oración, compartir Su mensaje de esperanza y el testimonio personal de tu relación con el creador con los demás.
Oremos: “Señor, soy consciente que vivo en un mundo lleno de distracciones, hoy decido concentrarme en las cosas tuyas, meditar en ellas y aprender de ellas para volverlas parte de mi vida, lo declaro en el nombre de Jesús, Amén”
Versículo: “Pongan la mira en las cosas del cielo, y no en las de la tierra.” Colosenses 3:2 (RVR60)
Buen Dia
Juan C Quintero
www.buendiatodoslosdias.com
Buen Dia – Conectados
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