
Un día mi papá me dijo, hijo… “debes ir despacio porque vas de afán”, desde el momento de esa conversación la frase se me quedó grabada en mi memoria.
¿Ir despacio porque tenemos afanes?
Al meditar en esta pregunta se llega a la conclusión de que el afán es amigo de las malas decisiones, por lo tanto, es necesario pensar dos veces antes de actuar.
Te pregunto, ¿en qué estás dando vueltas, malgastando el tiempo y las energías?; ¿estás tan apresurado(a) que no buscas el concejo de Dios?.
El Señor promete mantenernos en “completa paz”, lo encontramos en Isaías 26:3, en que el profeta nos entrega esta promesa de Dios “Tú guardas en completa paz a quien siempre piensa en ti y pone en ti su confianza” (RVC).
Esto significa que la fe puesta en el Señor, con nuestros pensamientos conectados con Él nos alivian los afanes de la vida.
Si aplicamos el mensaje de Dios al refrán inicial, lo pudiéramos cambiar por algo así, “si hay afán, vamos despacio confiando en Dios”; porque Él es nuestro remedio para las premuras de la vida.
Por último, también me sorprende el alcance de la promesa porque nos dice que en el Señor hay “completa paz”, no es parcial, no es momentánea, es completa y permanente.
¿Estás dispuesto(a) a entregarle tus cargas al Señor para que Él te llene de su completa paz? Oro para que decidas confiar en el Señor y descansar en Él
Versículo: “Tú guardas en completa paz a quien siempre piensa en ti y pone en ti su confianza”. Isaías 26:3 (RVC)
Buen Dia
Juan C Quintero
