
Ayer estuve haciendo ejercicio en una pista de carreras con el mayor de mis hijos, al estar allí me pareció que esta pista era inmensamente larga comparada con lo que me parecía a mi cuando tenía 16 años y hacia bastante deporte; aunque la realidad es que son del mismo tamaño; pero lo que había cambiado era mi perspectiva. Antes la veía como un lugar para hacer ejercicio regular, pero ayer la vi como un reto enorme.
En la vida la perspectiva es muy importante; todo depende del ángulo y de la manera en la que percibamos las cosas. Podemos definir la perspectiva humana como “el juicio personal o la visión subjetiva de la realidad que nos rodea”. Nuestra perspectiva está condicionada por la edad, la cultura, el nivel educativo, las creencias, las experiencias vividas, etc.
Pero la verdad es que todos tenemos la oportunidad de ver las cosas bajo la perspectiva de Dios, Él nos ha dado Su Palabra y la ayuda del Espíritu Santo para que podamos “ver y entender” nuestra existencia acorde con el diseño que Él ha establecido para nosotros.
Hoy podemos percibir el mundo y nuestras situaciones con “nuestra manera de verlas” o hacerlo a “la manera de Dios”.
Por ejemplo, la perspectiva humana típica es “tengo miedo, no sé qué hacer” y la perspectiva de Dios es “Así que no temas, porque yo estoy contigo; no te angusties, porque yo soy tu Dios. Te fortaleceré y te ayudaré; te sostendré con mi diestra victoriosa. (Isaías 41:10 – NVI)”; tu puedes decir “no veo la salida”; pero Dios dice “El Señor mismo marchará al frente de ti y estará contigo; nunca te dejará ni te abandonará. No temas ni te desanimes. (Deuteronomio 31:8 – NVI).”.
Yo soy la misma persona que estuve tanto en mi juventud como ayer en la pista de carreras, pero mi perspectiva había cambiado. De igual forma podemos cambiar nuestra limitada percepción por la ilimitada visión de Dios. La decisión es nuestra y tendrá repercusiones poderosas, al hacerlo nuestra vida se potencia al nivel de la fe que mueve montañas.
Oro para que puedas cambiar tu perspectiva, para que dejes de ver la pequeñez humana y veas con los ojos de la grandeza de Dios.
Versículo: “¿No te dije que si crees verás la gloria de Dios? —le contestó Jesús”. Juan 11:40 (NVI)
Buen Dia
Juan C Quintero
www.buendiatodoslosdias.com
Buen Dia – Cambio de Perspectiva
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