
Dale gracias a Dios por haberte dado la fortaleza y la determinación para terminar estos 21 días de ayuno.
Ora por mantener la sensibilidad del Espíritu sobre tu vida para escuchar cuando Él te llame, te revele y te mueva a alcanzar nuevas metas espirituales.
Continúa orando porque se mantenga viva tu “hambre por Dios y por Su presencia”.
Que Él complete lo que ha comenzado en los últimos 20 días.
¡Oremos también para que después del ayuno tu “Prosigas hacia la meta” no importando lo que sus ojos naturales puedan ver!.
¡Ten fe, pues un nuevo tiempo ha llegado… cree, prepárate y lánzate!
Versículo: “sigo avanzando hacia la meta para ganar el premio que Dios ofrece mediante su llamamiento celestial en Cristo Jesús”. Filipenses 3:14 (NVI)
