
Reflexionando sobre el amor, he llegado a la conclusión de que “quien ama lo que realmente está haciendo es dando, porque amar es sinónimo de dar”.
Es claro que “si podemos dar sin amar, pero jamás podremos amar sin dar”.
Cuando amamos realmente, todo lo que tenemos, ya sea tiempo, talento, recursos, habilidades, los entregamos.
Sabemos que Dios es amor, es su esencia; por tanto, nosotros sus hijos, debemos ser una expresión, un reflejo de Él, ¿Cómo?… siendo también personas que amamos; es decir, que damos lo que tenemos.
¿No será que si amamos como Dios nos ama -sin egoísmo, ofreciendo lo mejor; los demás podrán creer más fácilmente en Él?; Definitivamente sí, porque seriamos como Jesús, que lo entrego todo en la cruz.
Un padre o una madre que ama a sus hijos les ofrecerá lo mejor; un cónyuge que ame a su pareja le entregara lo mejor que tiene convirtiendo esto en un círculo de amor en el que los dos reciben del otro, pero dan de sí mismos, logrando que la relación sea balanceada.
Dios nos ama con amor infinito, e ilimitado; nos ha puesto todos los recursos a nuestra disposición… la naturaleza, los animales, la tierra, y todo lo que existe para que tomemos de ellos y vivamos plenamente, es decir, nuestro Dios nos ha puesto todo lo necesario porque nos ama. Además, se hizo hombre para mostrarnos como debemos ser como personas, y nos ha dado al Espíritu Santo para que no estemos huérfanos en nuestro espíritu.
Te invito a “amar dando”. Que si alguien está en necesidad de una palabra de afirmación se la des… que, si alguien necesita algo que tú puedas darle, se lo des.
En resumen, que seas como es Dios contigo… esto es, amar y dar lo mejor
Oro para que decidas amar como Dios lo hace contigo y para que puedas encontrar oportunidades para ser una bendición para los demás, empezando por los de tu casa
Versículo: “Hagan todo con amor”. 1 Corintios 16:14 (NVI)
Buen Dia
Juan C Quintero
