
Aunque haya la tentación de actuar incorrectamente… ¡no lo hagas!, porque al final, quien lo hace sufre consecuencias.
En la Palabra de Dios el apóstol Pablo le dice a su discípulo Timoteo lo siguiente, en la carta que él le envió, “Y también el que lucha como atleta, no es coronado si no lucha legítimamente”. (2 Timoteo 2:5 – RVR60)
“Jugar limpio” ese es el reto de hoy, actuar en concordancia con los valores cristianos, no buscar el negocio, la relación o la meta actuando incorrectamente, mintiendo o quitándole a los demás.
El apóstol Pablo dice “hay que competir legítimamente”.
Si quieres el respaldo de Dios, debes actuar en rectitud; porque Él no niega su identidad al cubrir el engaño. Es por eso por lo que, si un bandido ora a Dios por la maldad, jamás recibirá lo que ha pedido; si una persona quiere lo malo para los demás no puede orar pidiéndole a Dios que le haga el mal al otro.
Actuar legalmente significa que la persona se mueve en el ámbito de lo que esta establecido en un decreto jurídico y los cristianos tenemos a la Palabra de Dios como el libro de la legalidad y de la autoridad espiritual.
Así, debemos ajustarnos a las peticiones de Dios, para actuar en justicia, recibir Su apoyo y tener acceso a los derechos legales dados por nuestro Padre Celestial.
Decide “actuar legítimamente” para con Dios, en tu casa, en el trabajo y en todo lugar a donde vayas, porque así verás el favor y la gracia del Señor manifestarse en ti.
Versículo “Y también el que lucha como atleta, no es coronado si no lucha legítimamente”. 2 Timoteo 2:5 (RVR60)
