
En la vida experimentamos gozo y tristeza; también momentos de logros y otros de fracasos; es decir, que nuestra existencia es un viaje colmado de múltiples vivencias, y muchas de ellas inesperadas.
Así que hoy, en medio de tu ayuno, te invito a reconocer a Dios en cada instante
Es claro que vas a enfrentar momentos difíciles y es quizás en estos que puedas llegar a sentir que Dios está lejano, y que no te está bendiciendo.
Pero la realidad es que, incluso en medio de las dificultades, recibimos sus regalos; solo tenemos que abrir los ojos y el entendimiento para verlos.
Dice la Biblia que:
- “La bendición de Jehová es la que enriquece, Y no añade tristeza con ella” Proverbios 10:22 (RVR60)
- “Y poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo suficiente, abundéis para toda buena obra” 2 Corintios 9:8 (RVR60)
- Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús. Filipenses 4:19 (RVR60)
- “El Señor es mi pastor, nada me faltará. En lugares de verdes pastos me hace descansar; junto a aguas de reposo me conduce”. Salmo 23:1-2 (LBLA)
- “Dios nos escogió en él antes de la creación del mundo, para que seamos santos y sin mancha delante de él. En amor nos predestinó para ser adoptados como hijos suyos por medio de Jesucristo, según el buen propósito de su voluntad” Efesios 1:4-5 (NVI)
Por lo tanto, es posible que experimentemos problemas temporales, pero debemos tener la certeza de que vamos a vivir eternamente en la presencia de Dios, donde solo hay gozo y paz.
En cada situación dolorosa puede ser fácil sentir que la mano de Dios no está sobre tu vida. Pero, como cristiano(a), si abres tu corazón, y meditas en paz, sabrás que cuentas con bendiciones espirituales maravillosas en todo momento; así que hoy dele gracias a Dios, incluso si estas pasando en medio de las dificultades.
Oremos “Amado Señor, gracias, muchas gracias por tu amor, por todo lo que me das, por cada bendición que recibo de ti. Reconozco que en todo momento estas conmigo, que me amas y que deseas lo mejor para mí. También sé que en la eternidad experimentare solo gozo, paz y bendición, lo creo y declaro en el Nombre de Jesús, Amén”
Versículo “Dios nos escogió en él antes de la creación del mundo, para que seamos santos y sin mancha delante de él. En amor nos predestinó para ser adoptados como hijos suyos por medio de Jesucristo, según el buen propósito de su voluntad” Efesios 1:4-5 (NVI)
