
En la antigüedad, el pan era considerado no sólo como una fuente principal de nutrición, pero también fue el plato principal.
El pan de la Biblia se hace a menudo sin levadura o fermento. Cuando Dios liberó a los israelitas de la esclavitud en Egipto, se les dio instrucciones específicas sobre qué comer esa noche final; debían “estar listos”, sin tiempo para que la masa suba, por lo que parte de la cena de la Pascua era, y sigue siendo, pan sin levadura.
Luego el pueblo vagó por el desierto durante cuarenta años, lo que hacía muy difícil plantar y cosechar el trigo para el pan.
Así que comieron diariamente la provisión de Dios “el maná” o “pan del cielo” durante todo el tiempo en el desierto.
Al meditar sobre la importancia del pan para los israelitas podemos ver en el evangelio de Juan capítulo 6, cuando el Señor hizo una poderosa declaración, en el versículo 35, “Jesús les dijo: Yo soy el pan de vida; el que a mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás” (RVR60)
¡Es poderoso! Porque cuando Jesús dijo “Yo soy el pan de vida” les estaba tratando de hacerles entender que, “¡lo necesitaba a Él todos los días!
Así es también hoy con nosotros
- Necesitas saber que no puedes hacer nada sin Él.
- Él debe ser el todo de tu vida
- El centro de tus decisiones
- Que, sin Él, sin ese pan de vida, podrás perecer
Ora y ayuna hoy para que Jesús sea tu alimento, tu pan de vida, el centro de todo para ti.
Oremos, “Señor, creo que eres mi Dios y mi Señor, reconozco que te necesito, que eres “mi pan de vida”, lo más vital para mí, ayúdame a vivir en Tu voluntad, aliméntame de ti, de tu sabiduría, de tu paz, de tu amor y de tus propósitos, te lo pido en el Nombre de Jesús, Amen”
Versículo, “Jesús les dijo: Yo soy el pan de vida; el que a mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás” Juan 6:35 (RVR60)
Buen Dia
Juan C Quintero
BuenDiaTodosLosDias.com
