
Pretender ver la vida como un proceso sencillo y simple no es real. La vida es compleja y lo que tenemos que vivir en muchos casos es altamente difícil. Los seres humanos enfrentamos cosas tan fuertes como la muerte de un ser amado, la frustración por no alcanzar una meta altamente anhelada, el rompimiento de una relación; y otros muy traumáticos y profundos como una violación, una herida física o una dolorosa enfermedad.
Sea cual sea la situación individual que tengamos, la realidad es que “la vida es compleja”. Por eso es fundamental tener una perspectiva que nos permita a todos los seres humanos ver la vida de una manera diferente.
Cuando alguien se enfoca en sus propios problemas y en su pasado doloroso estará colocando muros a la construcción del futuro, se está limitando para tener la posibilidad de alcanzar nuevas metas y, -más triste aun; se arriesga a entrar en una profunda crisis personal que puede llevarle a tomar muy malas decisiones.
Pero hay una opción muy poderosa y que producirá la más profunda transformación personal; y es “adoptar la visión de Dios”, aceptando a Jesús como el Señor y Salvador de sus vidas.
Cuando leemos la Biblia, entendemos que la perspectiva de Dios sobre la vida aquí en la tierra y en la eternidad en el cielo es muy diferente a la que la mayoría de las personas tienen.
Por ejemplo, en la Biblia se relata de David quien sufrió muchas persecuciones y situaciones de muerte; tan fuertes que él pudo haber tomado la decisión de irse en contra de Dios y de vivir en amargura, pero no, el hizo todo lo contrario, ante cada dificultad encontraba razones para alabar a Dios.
Una de estas oportunidades esta relatada en el Salmo 30, en el que él comienza por agradecerle al Señor por haberlo protegido de sus enemigos, por librarlo de quienes se burlaban, por sanarlo y por permitirle cambiar su perspectiva de la vida, tal como está expresado en el verso 11 en el que dijo “Has cambiado mi lamento en baile”.
¿Quién cambio su situación?, la respuesta es Dios.
En este primer día del ayuno, le invito para que deje de enfocarse en sus preocupaciones, en su pasado doloroso; en su dificultad de hoy y te enfoques en el Señor, porque “dónde tú ves fracaso; Dios ve victoria”; “dónde tú ves escasez, Dios te recuerda que tienes talentos sin explotar”; “dónde solo ves nubes grises, Dios te dice que encima de esas nubes el cielo es azul y hermoso”.
Que tu lamento y tristeza de hoy se conviertan en un baile gozoso de alabanzas al Señor.
Oremos “Señor, rendimos a ti nuestras situaciones, dolores, angustias y temores. Te pedimos que nos reveles en el fondo de nuestros corazones tu visión; que podamos ver la vida desde la perspectiva de Tu Palabra, en la que tus pensamientos, y tus planes son los que transforman mi vida, todo esto lo creo y declaro en el precioso nombre de Jesús, Amen”
Versículo “Has cambiado mi lamento en baile; Desataste mi cilicio, y me ceñiste de alegría”. Salmos 30:11 (RVR60)
Buen Dia
Juan C Quintero
