Lucas 24:25-26Su clamor en la cruz
La profecía: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?” (Salmo 22:1).
El cumplimiento de la profecía: “Y a la hora novena Jesús clamó a gran voz, diciendo: Eloi, Eloi, ¿lama sabactani? que traducido es: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?” (Marcos 15:34).
Su muerte entre dos malhechores
“Fue contado con los pecadores, habiendo él llevado el pecado de muchos” (Isaías 53:12).
“Crucificaron también con él a dos ladrones, uno a su derecha, y el otro a su izquierda” (Marcos 15:27).
Sus vestiduras echadas a suertes
“Repartieron entre sí mis vestidos, y sobre mi ropa echaron suertes” (Salmo 22:18).
“No la partamos, sino echemos suertes sobre ella, a ver de quién será” (Juan 19:24).
Ninguno de sus huesos fue partido
“Él guarda todos sus huesos; ni uno de ellos será quebrantado” (Salmo 34:20).
“Cuando llegaron a Jesús, como le vieron ya muerto, no le quebraron las piernas” (Juan 19:33).
Sus manos y sus pies fueron traspasados
“Horadaron mis manos y mis pies” (Salmo 22:16). “Mirarán a mí, a quien traspasaron” (Zacarías 12:10).
“Le crucificaron” (Juan 19:18).
Su resurrección
“Ni permitirás que tu santo vea corrupción” (Salmo 16:10, ver también Salmo 30:3).
“¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive? No está aquí, sino que ha resucitado” (Lucas 24:5-6).

Eclesiastés 10-11 – Apocalipsis 4 – Salmo 140:1-5 – Proverbios 29:19-20
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