
Un consejo que recibí siendo muy joven es este, “aprende de tus errores, pero mira siempre hacia adelante”. Creo que sigue siendo un gran consejo.
Conozco muchas personas “atascadas” en su pasado, queriendo avanzar, pero no pueden porque están mirando hacia atrás, por lo que les es difícil avanzar realmente.
En la Biblia se cuenta del éxodo del pueblo de Israel por el desierto, estaban encaminados hacia una tierra prometida por Dios, hacia un lugar propio en el que la libertad sería su mayor recompensa; pero estaban acostumbrados a la vida anterior, aunque esclavos y con vidas limitadas a la voluntad del faraón de Egipto.
Lo vemos reflejado en el libro de Éxodo, capítulo 16, verso 3, que dice “¡Si tan solo el Señor nos hubiera matado en Egipto!—protestaban—. Allá nos sentábamos junto a las ollas llenas de carne y comíamos todo el pan que se nos antojaba; pero ahora tú nos has traído a este desierto para matarnos de hambre” (NTV)
No entendieron que las dificultades iban a ser temporales, que la libertad que anhelaban la iban a heredar sus hijos, que lo que estaban haciendo los iba a impactar con bendiciones inimaginables, pero tenían que llegar hasta allá, tenían que avanzar dejando el pasado atrás.
Hoy veo a muchos quejarse de la vida cristiana porque le implica dejar cosas que han vivido en el pasado, las cuales, en muchos casos sin saberlo, los han tenido esclavizados. Ellos tampoco están viendo que la decisión tiene que ver no solamente con ellos sino también con su descendencia. Porque ser cristiano autentico tiene un impacto generacional.
En la Carta a los Romanos, capítulo 8, verso 17, dice, “Y si somos hijos, somos también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados” (RVC)
Es claro que siempre que queremos alcanzar algo nuevo, tenemos que dejar algo viejo. Por ejemplo, si quieres tener un cuerpo saludable que es equivalente a lo nuevo; tienes que dejar lo viejo, es decir el mal habito alimenticio y la falta de ejercicio; así mismo si quieres tener las bendiciones de Dios en tu vida, es decir lo nuevo; deberás dejar, soltar lo viejo, tu estilo de vida pecaminoso y todo lo que no honra a Dios.
Es tu decisión… si dejas de mirar hacia atrás y seguir con la vida a la manera del mundo o si miras hacia adelante y vives a la manera de Dios, sabiendo que recibirás grandes recompensas.
Oremos “Amado Señor, gracias por tu amor, por hacernos tus hijos en Cristo. Padre danos fortaleza y dominio propio para mantenernos en la fe y ser obedientes a lo que tu nos pides. Que, aunque parezca difícil, doloroso, o casi imposible, podamos avanzar en nuestro crecimiento espiritual, dejando atrás las viejas malas costumbres. Que nuestra mente y corazones sean libres de toda atadura del pecado, lo pedimos en el Nombre de Jesús, Amén”
Versículo “Y si somos hijos, somos también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados” Romanos 8:17 (RVC)
Buen Dia
Juan C Quintero
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