
Por lo tanto, es tiempo de reconocer que Dios no ve las cosas de la misma manera como el hombre las ve.
Por lo tanto, si deseamos acercarnos al Señor y aumentar nuestra fe es necesario que empecemos a ver las cosas como Dios las ve.
En la Biblia, en el libro de los Salmos, capítulo 119, verso 18, dice así, “Abre mis ojos, para que vea las verdades maravillosas que hay en tus enseñanzas.” Salmos 119:18 (NTV)
Al igual que en este versículo, de la forma en que el salmista clama, debemos pedirle al Señor que abra nuestros ojos para que podamos comprender, discernir y profundizar en las verdades contendidas en Su Palabra.
Dios te ve como una persona amada.
Cuando profundizas en tu relación con Él entonces se activa la promesa de que serás “como un árbol plantado junto a corrientes de agua, que da su fruto en su tiempo, y su hoja no cae; y que todo lo que hace, prosperará”. (Salmos 1:3).
Esta es una nueva forma de verte; si te has sentido solitario(a) y rechazado(a), Dios te asegura que eres una persona amada.
Véase a sí mismo(a) establecido(a) en Dios, Él es tu fuente de inagotables bendiciones, debes creer que vas a dar fruto en el tiempo de Dios, (por eso debes ser constante), véase también como alguien que no se marchitará, y que recibirás la sabiduría para que en todo lo que haga prosperes.
Deja de verte como una persona ignorada y poco valorada, por el contrario, recibe estas promesas de Dios que te afirman en la manera como Dios te ve.
Porque cada vez que veas tu vida y todo lo que pasa a tu alrededor a través de los ojos de Dios, tu situación va a cambiar, puesto que dejas de ver con tus ojos, y permites que la manera en que el Dios Todopoderoso ve las cosas se manifieste en ti, así serás una persona victoriosa.
Oremos: “Amado Señor, gracias por mostrarme aquello que debo ver, creo en Tu Palabra y en la promesa de vivir constantemente alimentado por ti y tus bendiciones, sé que daré fruto abundante, sé que prosperare, porque decido desde hoy estar plantado a tus pies, lo declaro en el Nombre de Jesús, Amen”.
Versículo: “Abre mis ojos, para que vea las verdades maravillosas que hay en tus enseñanzas.” Salmos 119:18 (NTV)
Buen Dia
Juan C Quintero
BuenDiaTodosLosDias.com
