En ocasiones nos encontramos en situaciones
tan difíciles, que no sabemos qué decisión tomar,
tenemos una guerra mental en hacer lo correcto
(agradar a Dios), o lo incorrecto (Deseo de la carne),
pero por difícil que sea, toma fuerza y pídele a Dios
que te ayude y de la sabiduría para obedecer
Su palabra; no tiene precio el poder ir a la
cama con la satisfacción del deber cumplido.
Digo, pues: Andad en el Espíritu,
y no satisfagáis los deseos de la carne.
Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu,
y el del Espíritu es contra la carne; y éstos
se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis.
Gálatas 5:16-17
