Amar tiene que ver con liberar, no retener, con desear lo
mejor para el otro, con querer que el otro sea feliz.
El amor no culpa, ni juzga, ni critica, ni se queja, sólo
sana los corazones dolidos. Cuando amamos nos
entregamos sin pedir nada a cambio, por la simple
alegría de dar. El amor es desprendido, lento,
tranquilo, sabe esperar, el mejor ejemplo
de amor nos los dejo Cristo.
El amor es sufrido, es benigno, el amor no es jactancioso,
no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo,
no se irrita, no guarda rencor, no se goza de la injusticia,
más se goza de la verdad.
1 Corintios 13:4-6
