Amado Dios, gracias porque ¡La vida de Cristo está en mí!,
gracias porque eres un Dios de grandes oportunidades,
gracias porque aunque las circunstancias parezcan
adversas, somos vencedores en el nombre de Jesus.
Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz.
En el mundo tendréis aflicción pero confiad
YO he vencido al mundo.
Juan 16:33
