NÚMEROS 11:23 “El SEÑOR le respondió a Moisés: ―¿Acaso el poder del SEÑOR es limitado? ¡Pues ahora verás si te cumplo o no mi palabra!” (NVI)
DIOS había prometido a los israelitas darles carne para alimentarse durante todo un mes, aunque estuviesen en medio del desierto. Moisés se preguntaba cómo sería posible y manifestó sus dudas al SEÑOR.
Las preguntas de Moisés me recuerdan mis propias preguntas a DIOS. ¿Cómo puede ser posible que DIOS ordene el desbarajuste que es mi vida? ¿Cómo puede DIOS ayudarme con mis deudas o proveer para mí si no tengo ingresos? ¿Cómo solucionará DIOS mi familia disfuncional?
¿Cómo podrá ser posible, SEÑOR, que puedas sacar adelante todo esto?
Cuando leía la respuesta de DIOS a Moisés, sentí que se refería a mis luchas de hoy día. Imaginé a DIOS preguntándome: «¿Acaso me he convertido en un hombre, y tú crees que puedes limitarme? ¿Mis capacidades ya no son adecuadas? ¿Ya no soy DIOS? ¿Por qué te preocupas sobre cómo cumpliré con lo que he dicho?».
No es necesario que nos preocupemos por cómo DIOS cuidará de nosotros o si nos será fiel. Cuando recordamos la historia de Moisés, podemos confiar en que así como llegó la carne a los israelitas, DIOS escuchará nuestras plegarias y responderá.
OREMOS: DIOS Omnipotente, ayúdanos a confiar en Tu cuidado amoroso y a descargar nuestras preocupaciones en Ti. Por Jesucristo, nuestro SEÑOR, amén
Sra. Lilian Swanze Akobo (Irlanda)
