“Bendice alma mía, a Jehová, y no olvides ningunos de sus beneficios” Salmo 103:2
Cuando al amanecer tu alma se sienta afligida, cansada, desanimada y sin fuerzas para seguir, es el momento de ordenarle que adore a Dios.
Dile a tu alma que levante cánticos de alabanza y exalta la majestad y el poderío de nuestro Señor.
Notarás que en poco tiempo tu recibirás las fuerzas, el gozo y la paz que necesitas para vencer las adversidades.
¡Alma mía alaba a tu Señor!
¡Alma mía alaba a tu Dios que es bueno y misericordioso todo el tiempo!
Que este nuevo día esté lleno de oportunidades para ti y que las bendiciones fluyan desde lo alto hasta tu vida.
-Por: Mildred Natera
“Bendice alma mía, a Jehová, y no olvides ningunos de sus beneficios” Salmo 103:2
Dios es bueno