Nada de lo que te sucede pasa desapercibido para Dios.
Él conoce tus luchas, tus sueños y tus necesidades, y cuida
de ti con amor de Padre. Amado Dios, gracias porque conoces
mi corazón y cada necesidad que tengo. Ayúdame a descansar
en tu cuidado y en tu fidelidad.
Aun vuestros cabellos están todos contados.
Lucas 12:7
