En medio de la tormenta, Cristo sigue teniendo
el control. Las dificultades pueden parecer más grandes
que nuestras fuerzas, pero nunca son más grandes que
el poder de Dios. Cuando confiamos en Él, encontramos
paz aun en medio de la incertidumbre.
Cuando cruces las aguas, yo estaré contigo;
y si por los ríos, no te anegarán.
Isaías 43:2
