El centro del “calvinismo”
«Queridos amigos, siempre siguieron mis instrucciones cuando estaba con ustedes; y ahora que estoy lejos, es aún más importante que lo hagan. Esfuércense por demostrar los resultados de su salvación obedeciendo a Dios con profunda reverencia y temor. Pues Dios trabaja en ustedes y les da el deseo y el poder para que hagan lo que a él le agrada» Filipenses 2:12-13 NTV*
Aquí tenemos el núcleo de la doctrina calvinista, el meollo. El hombre no hace nada, si Dios no lo induce. Es Dios Quien motiva en nosotros cada buena acción; no sólo la actitud, el querer, sino la ejecución, llevarlo a cabo.
El propósito de “Calvino” siempre fue arrebatarle al hombre toda soberbia y falso orgullo, es decir, el querer ufanarse de las buenas obras que hace. Esto quedaba descartado, en cuanto se advertía que cualquier cosa buena que hagamos, no es por nuestros méritos, porque seamos “buenos”, o queramos serlo.
Y pongo “Calvino”, entre comillas, porque, al menos en este tema, él no inventa nada, él sólo explica lo que dicen las Escrituras.
28 Agosto 2026
*Nueva Traducción Viviente

