Mi amado Señor, en este día te pido por los
gobernantes de todas las naciones para que aprendan
a vivir y gobernar sobria, justa y piadosamente, buscando
de tu gracia y sabiduría, teniendo en cuenta que un
día ellos serán juzgados por lo que se le ha delegado.
Porque escrito esta: Vivo yo, dice el Señor, que ante mí
se doblará toda rodilla, y toda lengua confesará a Dios.
De manera que cada uno de nosotros
dará a Dios cuenta de sí.
Romano 14:12
