
La gente de “doble ánimo” es aquella que es llevada de aquí para allá por las circunstancias, los comentarios y sus emociones. Como tiene dos pensamientos contrarios viviendo en su interior y estos le llevan a ser inconstante en todos los caminos.
Dios quiete que seamos constantes.
Hay poder en la constancia, por eso, cuando usted esté seguro de estar en algo que es la voluntad perfecta de Dios no se mueva de ese lugar, afírmese en esa fe. Aunque para los demás no parezca que es una buena decisión, siga adelante. Para mantener ser constates debe:
· Cerrar sus oídos a comentarios que le traten de desanimar o desenfocar.
· No permita la manipulación emocional, recuerde que lo que esté haciendo está determinado por su convicción.
· Confié aunque las circunstancias sean adversas… pues no siempre será así.
· No se rinda, siempre existirán obstáculos, no hay fe sin una fuerza contraria que le genere oposición.
El que es constante vence, el que es de doble ánimo “cambia de ruta, de pensamiento” con frecuencia y no llega a ningún lado. Sólo en la constancia verás la victoria.
Oremos: “Señor, gracias por mostrarme y colocar en mi te voluntad. Te pido me des fuerza y entendimiento para no desviarme a pesar de todos los obstáculos, te lo pido en el nombre de Jesús, Amén”
Versículo: “El hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos” Santiago 1:8 (RVR60)
Buen día
Juan C Quintero
