
Decidir a veces no es fácil, surgen preguntas, muchas de ellas por el razonamiento o por el temor. Al hacernos preguntas a nosotros mismos escuchamos interiormente varias voces, ¿a cuál escuchar y obedecer?, ¿Cómo reconocer la voz de Dios para saber si lo que escuchamos viene o no de Él?. Es importante que cualquier decisión que tememos esté acorde con la Palabra de Dios. Y también es importante preguntarnos si eso mismo lo haría Jesús en nuestro caso. Filipenses 2:5 dice, “Tengan la misma actitud que tuvo Cristo Jesús.” (NTV). La meta de cada creyente debe ser la de parecernos, hacernos más como Jesucristo.
Al estudiar su vida nos damos cuenta de que El dio, sembró en otros esperanza, su vida fue de entrega hasta para morir en la cruz. Así que una decisión sabia debe contener entrega y servicio a los demás, honrando a Dios. Algunas características que debe tener una decisión sabia pueden ser:
¿Es una decisión que deshonrara a Dios? entonces no es correcto tomarla. Aunque parezca fácil no lo es porque muchas veces queremos justificar los actos y ajustarlos a nuestra manera de pensar o de interpretar la Palabra de Dios.
¿Es una decisión que traerá paz? Las decisiones correctas nos llevaran a promover la paz y sentiremos una paz aunque la magnitud de la decisión se grande, porque trae la paz que sobrepasa entendimiento humano, es la paz de Dios. Lo deshonesto crea incertidumbre y roba la paz.
¿Es una decisión que promoverá el amor de Dios y la misericordia? Hay muchas personas que creen que han escuchado de Dios, pero su comportamiento es el de una persona crítica, condenadora y negativa. Esto no viene de Dios, sino de sus propias emociones.
Finalmente quiero agregar que Jesús cumplió, hasta el final en la cruz, sin renunciar, demostrando con Su ejemplo lo que decía con sus palabras. Así mismo, que nuestras decisiones y acciones puedan estar unidas y que la vida que llevemos sea honesta y con acciones que apoyen nuestras palabras.
Versículo: “Si ustedes son sabios y entienden los caminos de Dios, demuéstrenlo viviendo una vida honesta y haciendo buenas acciones con la humildad que proviene de la sabiduría.” Santiago 3:13 (NTV)
