
Pues yo sé los planes que tengo para ustedes —dice el Señor—. Son planes para lo bueno y no para lo malo, para darles un futuro y una esperanza. 12 En esos días, cuando oren, los escucharé. 13 Si me buscan de todo corazón, podrán encontrarme. Jeremías 29:11-13
Esta es la promesa que Dios le hace a su pueblo cuando precisamente estaban en cautiverio, en un momento muy crítico y bajo condiciones desesperanzadoras.
Es claro que Dios tiene el control de lo que estaba aconteciendo; pero le dio a su pueblo una esperanza para que soportaran la prueba sabiendo que dentro de un tiempo las cosas mejorarían para aquellos que persistieran en buscarle.
Así que, con esperanza en nuestro corazón, sigamos presentando nuestras peticiones delante del Señor.
Oramos por nuestra Nación, por los enfermos, por los necesitados, las viudas y los huérfanos. Toda petición es bien recibida por Dios si lo hacemos creyendo que Él tiene respuesta para nosotros.
-Mildred Natera
Jeremías 29:10-14
10 »Esto dice el Señor: “Ustedes permanecerán en Babilonia durante setenta años; pero luego vendré y cumpliré todas las cosas buenas que les prometí, y los llevaré de regreso a casa. 11 Pues yo sé los planes que tengo para ustedes —dice el Señor—. Son planes para lo bueno y no para lo malo, para darles un futuro y una esperanza. 12 En esos días, cuando oren, los escucharé. 13 Si me buscan de todo corazón, podrán encontrarme. 14 Sí, me encontrarán —dice el Señor—. Pondré fin a su cautiverio y restableceré su bienestar. Los reuniré de las naciones adonde los envié y los llevaré a casa, de regreso a su propia tierra”.
