
«No hagan que se ponga triste el Espíritu Santo de Dios, que es como un sello de identidad que Dios puso en ustedes, para reconocerlos cuando llegue el día en que para siempre serán liberados del pecado» Efesios 4:30
No sabía ni por dónde entrarle a este texto, y mucho menos con esta versión de la Traducción En Lenguaje Actual. Reyna-Valera es menos explícito, pero aún contiene, obviamente, esa carga tan grande de gloria, de grandeza, de esta sublime declaración.
Dice el texto, nos recuerda, no solo que somos Templo del Espíritu Santo, es decir, que mora en nosotros, sino que su cuidado, amor y dedicación a nosotros es tan grande, que se entristece cuando andamos en malos pasos.
También nos recuerda que ese Espíritu morando en nosotros es el Sello De Garantía, la Señal indeleble e imborrable de nuestra Salvación. Es demasiado, no se alcanza, no se termina de dar gloria y dar gracias al Señor por tanto.
21 Junio 2026

