
En el verano las temperaturas pueden llegar o sobrepasar los 100º F, esta es una temperatura peligrosa, porque si las personas no se hidratan bien pueden tener serios problemas de salud, porque el agua es vital para la vida.
Vivir sin agua resultara en la muerte, es algo que necesitamos para vivir.
En la vida espiritual tenemos también una fuente de agua, una que satisface nuestras necesidades y vacíos como nada más lo puede hacer.
En la Biblia, en el evangelio de Juan, capitulo 4, verso 14, dijo Jesús lo siguiente “pero el que beba del agua que yo le daré no volverá a tener sed jamás, sino que dentro de él esa agua se convertirá en un manantial del que brotará vida eterna”. (NVI)
La verdad es que es fácil entender nuestra necesidad de agua, pero a veces no entendemos cómo Jesús, el agua viva, proporciona una satisfacción mucho más profunda que el agua natural.
Jesús no solo nos entrega satisfacción de la necesidad de ser redimidos y que nuestra alma sea salva por la eternidad, sino que lo que Él nos da es vida para nosotros aquí en esta tierra.
Como un día de cien grados con una fuerte humedad, nuestro mundo pecaminoso deshidrata continuamente a nuestra alma; pero, Jesús se ofrece a sí mismo como una maravillosa hidratación para esa sed espiritual, llenándonos de paz, alegría, esperanza y dándonos una fe que va más allá de lo que jamás hayamos experimentado.
Él es refrigerio para nuestra vida y Su llenura está totalmente disponible para aquellos que reconocen que tienen sed en su alma, tal y como lo hizo la mujer junto al pozo.
Llénate de la vida espiritual que solo Jesús puede brindar, y clama para que sea Él quien te llene con la fuente de manantial de “agua de vida” que Él ofrece para la vida eterna
Oremos “Amado Señor, hoy te doy gracias por ser Tu quien llena nuestra vida con todo lo que necesitamos para vivir en plenitud en esta tierra y en la eternidad a Tu lado. Que mi bebida espiritual solo sea llenada desde tu manantial de vida eterna, lo pido en el Nombre de Jesús, Amén”
Versículo “pero el que beba del agua que yo le daré no volverá a tener sed jamás, sino que dentro de él esa agua se convertirá en un manantial del que brotará vida eterna”. Juan 4:14 (NVI)
Buen Dia
Juan C Quintero
www.buendiatodoslosdias.com
