VIVIENDO DENTRO DE LA VOLUNTAD DE DIOS
PASTOR, JORGE L. CINTRÓN
“Vino palabra de Jehová a Jonás hijo de Amitai, diciendo: Levántate y ve a Nínive, aquella gran ciudad, y pregona contra ella; porque ha subido su maldad delante de mí.” 1:1,2
Los que siendo niños hemos asistido regularmente a una iglesia evangélica hemos aprendido este cántico:
Jonás no le hizo caso a la Palabra de Dios
Por eso al mar profundo la gente lo tiró
Y vino un pez muy grande y “chuculún” se la tragó
Porque no le hizo caso a la Palabra de Dios.
Porque no le hizo caso a la Palabra de Dios.
Levántate dormilón no seas como Jonás
Recibe la bendición que el Señor Jehová te da
Levántate dormilón no seas como Jonás
Recibe la bendición que el Señor Jehová te da
Entiendo que la sabiduría popular ha recogido esta historia y que es conocida por muchísimas personas.
El personaje de Jonás no solo es mencionado en el libro que lleva su nombre. 2 Reyes señala que Jonás ejerció su ministerio durante el reinado de Jeroboam II en el Reino del Norte (827-782AC 2 Reyes 14:25) La historia dice que Jeroboam reinó cuarenta y un años. E hizo lo malo ante los ojos de Jehová y que hizo pecar a Israel.
Jesús hizo mención de Jonás en su ministerio. Dijo: “La generación mala y adúltera demanda señal; pero señal no le será dada, sino la señal del profeta Jonás. Porque como estuvo Jonás en el vientre del gran pez tres días y tres noches, así estará el Hijo del Hombre en el corazón de la tierra tres días y tres noches. Los hombres de Nínive se levantarán en el juicio con esta generación, y la condenarán; porque ellos se arrepintieron a la predicación de Jonás, y he aquí más que Jonás en este lugar”. (Mateo 12:39-41)
Jonás fue el profeta que Dios llamó para predicar el arrepentimiento en Nínive, capital del imperio Asirio: “Levántate y ve a Nínive, aquella gran ciudad, y pregona contra ella; porque ha subido su maldad delante de mí.”
Probablemente este es el tercer caso que La Biblia relata cuando la maldad llegó a un nivel donde Dios ya no lo podía permitir.
Noé, fue enviado a predicar por 120 años para salvar al mundo.
La maldad de Sodoma subió hasta Dios y este le permitió a Abraham intercediera por la ciudad.
Jonás fue enviado a Nínive para prevenir la retribución divina por su maldad.
Dios espera corazones dispuestos a hacer su voluntad.
Samuel cuando reconoció la voz de Dios hablándole respondió: “habla que tu siervo oye”
Isaías dijo ante el llamado de Jehová: “heme aquí, envíame a mí”;
María dijo: “hágase conmigo conforme a tu palabra”
Pablo en el camino de Damasco respondió: Señor ¿qué quieres que yo haga?”
Jonás ante la encomienda de Jehová de que fuera a Nínive a pregonar su mensaje: “se levantó para huir de la presencia de Jehová a Tarsis, y descendió a Jope, y halló una nave que partía para Tarsis; y pagando su pasaje, entró en ella para irse con ellos a Tarsis, lejos de la presencia de Jehová”. (Jonás 1:3)
Trate de hacer en su mente una imagen de lo que aconteció cuando el barco que abordo Jonás partió hacia Tarsis. El barco ya está en alta ma. Surge un viento muy fuerte. El viento prontamente se convierte en una terrible tempestad. El barco está a punto de romperse en pedazos. Cada uno de los marineros está temblando de miedo. Los marinos desesperados arrojaron al mar toda la carga del barco para quitarle peso. Mientras tanto, Jonás dormía plácidamente en la bodega del barco.
Una persona que decide intencionalmente actuar fuera de la voluntad de Dios intenta que su consciencia no le moleste.
Un creyente que conscientemente decide actuar fuera de la voluntad de Dios. Se adormece espiritualmente. Pone en riesgo su seguridad. Afecta a los que están cerca de él. Se desensibiliza
Vivir en dentro de la voluntad de Dios es una decisión
Abraham decidió vivir dentro de la voluntad de Dios. Dios le dijo a Abraham: Toma a Isaac, tu único hijo, al que tanto amas, y vete a la tierra de Moria. Una vez allá, ofrécelo en holocausto sobre el cerro que yo te señalaré. Al día siguiente, muy temprano, Abraham se levantó y ensilló su asno; cortó leña para el holocausto y se fue al lugar que Dios le había dicho, junto con su hijo Isaac y dos de sus siervos. Cuando llegaron al lugar que Dios le había dicho, Abraham construyó un altar y preparó la leña; luego ató a su hijo Isaac y lo puso en el altar, sobre la leña; pero en el momento de tomar el cuchillo para sacrificar a su hijo, el ángel del Señor lo llamó desde el cielo:
—¡Abraham! ¡Abraham! —
—Aquí estoy —contestó él.
El ángel le dijo: —No le hagas ningún daño al muchacho, porque ya sé que tienes temor de Dios, pues no te negaste a darme tu único hijo.
(Génesis 22:2-3, 9-12)
Pablo también decidió vivir dentro de la voluntad de Dios. Le escribió a los Filipenses: “Pero cuantas cosas eran para mí ganancia, las he estimado como pérdida por amor de Cristo. Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo, y ser hallado en él, no teniendo mi propia justicia, que es por la ley, sino la que es por la fe de Cristo, la justicia que es de Dios por la fe; a fin de conocerle, y el poder de su resurrección, y la participación de sus padecimientos, llegando a ser semejante a él en su muerte.” (Filipenses 3:7-10)
Al momento de estar en el Huerto de Getsemaní Jesús oró: “Padre, si quieres, pasa de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya. Y se le apareció un ángel del cielo para fortalecerle. Y estando en agonía, oraba más intensamente; y era su sudor como grandes gotas de sangre que caían hasta la tierra.” (Lucas 22:42-44)
Pablo le escribió, también, a los filipenses: “Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.” (Filipenses 2:5-11)
Sabemos el final de la historia de Jonás. Fue echado al mar. Un pez grande que había sido preparado por Dios lo trago. Estuvo tres días en el vientre del pez. Oró en arrepentimiento y el pez lo vomitó en tierra
Luego, hizo su labor profética. Aunque todavía tenía lecciones que aprender
Vive dentro de la voluntad de Dios. Él es un Dios misericordioso que te va a ayudar a vivir en su voluntad.
N O T A:
Si al leer este mensaje quieres recibir a Jesucristo como tu Salvador personal envíame un mensaje a mi correo electrónico. También puedes comunicarte conmigo si necesitas ayuda para enfrentarte a una conducta de pecado. Mi correo electrónico es cadenadeintercesion@yahoo.com Todo correo electrónico será leído solamente por este servidor y mantenido en completa confidencialidad.
Este mensaje será presentado el domingo 20 de agosto de 2017 a las 10:15am en el Pabellón de Oración de la Primera Iglesia Bautista de Cayey.

