
Cuando se es un niño pequeño se tiene la idea de los padres todo lo pueden, y generalmente los convertimos en héroes; pero en la medida en que crecemos nos damos cuenta de que ellos no tienen ese poder ilimitado y les empezamos a descubrir debilidades.
¡Es real!, somos seres limitados, tenemos debilidades, por lo tanto, para vivir plenamente necesitamos de la ayuda de alguien superior, ese es nuestro Dios, Él sí es todopoderoso.
En la Biblia, en la segunda carta a los Corintios, capitulo 12, verso 8, escribió Pablo lo siguiente, “pero él me dijo: «Te basta con mi gracia, pues mi poder se perfecciona en la debilidad». Por lo tanto, gustosamente presumiré más bien de mis debilidades, para que permanezca sobre mí el poder de Cristo”. (NVI).
Nuestra debilidad debe valorarse tal y como es, es decir, como la oportunidad para que la fuerza de Dios se manifieste.
Quizás la humanidad nunca hubiera conocido el poder de la gracia si no hubiese sentido la debilidad en su naturaleza.
Por eso debemos darle gracias al Señor que podemos descubrir mediante nuestra debilidad que hay muchas cosas que escapan a nuestro poder natural, lo que nos lleva, inevitablemente a buscar de Él.
Te recuerdo que nuestro Señor es suficiente para tu mayor necesidad. Aquel que es el creador del cielo y de la tierra todo lo puede, en Él no hay límites.
Si Él no elimina nuestro dolor, nos permitirá soportarlo; si Él no cambia la circunstancia en su momento verás el propósito; si las cosas que pasan en tu vida, siendo un hombre o una mujer de Dios no las entiendes, entonces en su momento el Señor te lo mostrará, porque Él es un Dios de propósitos.
Que tu posición ante el Señor sea igual a la del profeta Habacuc que escribió lo siguiente como una poderosa declaración de fe, “Aunque la higuera no florezca, ni haya frutos en las vides; aunque falle la cosecha del olivo y los campos no produzcan alimentos; aunque en el redil no haya ovejas, ni vaca alguna en los establos; aun así, yo me regocijaré en el Señor. ¡Me alegraré en el Dios de mi salvación!”. (Habacuc 3:17-18-NVI)
Oremos, “Amado Señor, solo te puedo dar muchas gracias porque por medio de mi debilidad puedo llegar a conocerte mejor. Reconozco que tengo limitaciones y que muchas cosas que pasan conmigo y a mi alrededor solo las puedes resolver Tu con tu ilimitado poder. Hoy pongo mi vida y me alegro en el Dios que me trajo salvación y vida nueva, lo declaro en el Nombre de Jesús, Amén”
Versículo, “pero él me dijo: «Te basta con mi gracia, pues mi poder se perfecciona en la debilidad». Por lo tanto, gustosamente presumiré más bien de mis debilidades, para que permanezca sobre mí el poder de Cristo”. 2 Corintios 12:9 (NVI).
Buen Dia
Juan C Quintero
BuenDiaTodosLosDias.com
