
Con frecuencia veo que hay personas que piensan correctamente, pero que actúan diferente de cómo piensan, e incluso se han acostumbrado a esta práctica.
Por ejemplo, un padre que por amor a sus hijos les da instrucciones de como hacer algo o de como actuar en un determinado momento, pero ellos no hacen lo que dicen, es decir, piensan bien, aconsejan bien, pero actúan mal.
Nuestros pensamientos deben estar en línea con la lo que se hace, pero es necesario comenzar por evaluar nuestros pensamientos, especialmente por la fuente de ellos y por las costumbres que nos han llevado a pensar de esa forma.
En la Biblia se relata en Mateo al inicio del capítulo 23, de un momento en el que Jesús les decía a sus discípulos sobre los hombres religiosos de esa época, Fariseos y maestros de la Ley, quienes promovían lo que estaba escrito, pero eso ellos no lo hacían.
Dice así en el verso 3, “Así que ustedes deben obedecerlos y hacer todo lo que les digan. Pero no hagan lo que hacen ellos, porque no practican lo que predican” (NVI)
Para el Señor es muy importante que haya equivalencia total entre lo que se predica y lo que se hace, para no caer en hipocresía.
Le motivo para que revise hoy se manera de pensar, y compararla con lo que la Palabra de Dios dice, de tal forma en que sus pensamientos sean los correctos, si le parece muy difícil cambiarlos, pídale al Espíritu Santo de Dios que le de fortaleza y que le ayude para que pueda cambiarlos.
Así, luego actúe en concordancia, lo que significa que piensas como Dios piensa y actúas como estás pensando, es decir actúas como Dios lo pide.
Por eso es esencial leer la Palabra de Dios, meditar en ella, participar de los servicios regulares en la congregación para recibir el mensaje de la Palabra y finalmente obedecerla porque el Señor te quiere llevar por el buen camino.
Oremos “Amado Señor, gracias por impartirme de Tu verdad, por mostrarme que debo corregir algunos aspectos de mi vida que harán que sea un autentico cristiano. Reconozco que a veces pienso bien, acorde con Tu Palabra, pero no actúo como pienso, te pido perdón por esto y también tu ayuda para que siempre tu Santo Espíritu redarguya mi corazón para pensar y actuar como Tu me pides que lo haga, lo pido en el Nombre de Jesús, Amén”
Versículo “Así que ustedes deben obedecerlos y hacer todo lo que les digan. Pero no hagan lo que hacen ellos, porque no practican lo que predican” Mateo 23:3 (NVI)
Buen Dia
Juan C Quintero
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