
La Navidad es una época para regalar; pero también es un momento para recibir regalos.
La verdad a veces pienso que es más fácil dar que recibir. Quizás porque para algunos es más difícil aceptar la generosidad que otra persona le pueda brindar.
Vivimos en un mundo donde la justicia terrenal nos dice que estaremos en deuda con alguien que nos de algo.
Por ejemplo, si alguien te da dinero, sientes que quedas en deuda permanente con esa persona, y que debes devolverle el dinero de alguna manera.
Aquí lo que aparece es el orgullo y la verdad es que muchos se pierden de las bendiciones por tener un corazón orgulloso.
La Navidad es la época para aceptar y para celebrar el regalo de Dios para con nosotros.
Dios nos ha dado el regalo de la salvación a través de su hijo Jesús.
Quizás por esto es que existe la mentalidad, de que de alguna manera necesitamos ganarnos la salvación.
Pensamientos tales como, “necesito ser perfecto para buscar de Dios”; o “no soy digno de recibir algo de Dios”, o tal vez pueden decir, “como me conozco, se que Dios no me va a aceptar”; pero todo esto es totalmente equivocado, tal vez son como mitos, porque el Señor quiere recibirlos a todos con los brazos abiertos.
En la Biblia en el Evangelio de Lucas, capítulo 4, versos 18 y 19, dijo Jesús “El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para anunciar buenas nuevas a los pobres. Me ha enviado a proclamar libertad a los cautivos y dar vista a los ciegos, a poner en libertad a los oprimidos, a pregonar el año del favor del Señor»”. (NVI)
Para esto nación el Mesías, para que todos estuviéramos incluidos en el plan de salvación y vida eterna.
Es por esto por lo que el mas grande regalo de la Navidad es Jesús, la salvación no se gana; se nos la ha dado gratuitamente, a través del único hijo de Dios, de Jesús.
Él ha descendido del cielo, trayendo libertad para toda cautividad, y lo único que quiere que hagamos es que lo que aceptemos. Entregamos nuestro corazón a la verdad de que solo Jesús es capaz de darnos vida eterna. Él es el Señor que nació en un pesebre, pero que también dio su vida en una cruz
De esto se trata la Navidad. Del inmerecido pero maravilloso regalo del amor de Dios, de Jesús. Recíbelo.
Oremos “Amado Señor, en este día te doy gracias por el más grande regalo que pueda yo recibir, el de la salvación y la vida eterna. Decido aceptarlo. Pido perdón por mis pecados, quiero vivir una vida en santidad y en amor, dejarme moldear por el Espíritu Santo y ser obediente a la Palabra de Dios lo declaro en el Nombre de Jesús de Nazaret, Amén”.
Versículo, “El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para anunciar buenas nuevas a los pobres. Me ha enviado a proclamar libertad a los cautivos y dar vista a los ciegos, a poner en libertad a los oprimidos, a pregonar el año del favor del Señor»”. Lucas 4:18-19 (NVI)
Buen Dia
Juan C Quintero
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