
Te hago unas preguntas importantes para que reflexiones, la primera, ¿a qué le tienes más miedo?
Y ahora responde honestamente a esta, ¿Qué posibilidades hay de que esos temores se hagan realidad?
Hay una frase que dice que, “de que vale preocuparse anticipadamente, si la mayoría de los temores nunca fueron realidad”
La clave es entonces saber “cómo se conquista y se vence al miedo”.
En la Biblia, en el Salmo 23, verso 4, dice así, “Aunque ande en valle de sombra de muerte, No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo…”
En el recorrido de nuestra vida, hemos pasado o pasaremos momentos difíciles o otros supremamente difíciles. Y por este motivo se tiene la posibilidad de tener miedo, es un tiempo en el que, de alguna forma, se proyecta una sombra sobre algún área en tu vida.
Pero ¿sabes qué?; el valle de sombra de muerte no es el valle de la muerte.
Si piensa en esto sabrás que una sombra no tiene sustancia real, es solo una imagen proyectada.
Por ejemplo, ¿alguna vez te ha mordido la sombra de un perro o te ha cortado la sombra de un cuchillo?
El noventa por ciento de las cosas a las que la gente le teme en realidad son sólo sombras.
Es decir que muchas de tus ansiedades surgen de pensamientos negativos, incorrectos y de miedo que se han afianzado en tu mente.
No des lugar a que lo que no es real o que no ha sucedido le haga daño a tu mente, mas bien, debes confiar en el Señor completamente, porque, tal y como lo dice el Salmo de hoy, el Señor está contigo en todo momento.
Rechaza los pensamientos de muerte y la preocupación y reemplazarlos con la verdad de la Palabra de Dios.
Tu fe en el Señor y la certeza de Su Palabra son la clave para vencer el miedo.
Oremos, “Amado Señor, hoy reconozco que me he dejado llevar por lo negativo, por pensamientos y temores en cosas que no son reales, te pido que me des fortaleza, que me ayudes a vivir en la certeza de vida que solo Tú puedes darnos, y porque nos has prometido que en Ti estaremos protegidos, lo creemos en el Nombre de Jesús, Amén”
Versículo, “Aunque ande en valle de sombra de muerte, No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; Tu vara y tu cayado me infundirán aliento”. Salmos 23:4 (RVR60)
Buen Dia
Juan C Quintero
BuenDiaTodosLosDias.com
