
En un mundo lleno de malas noticias y de eventos fatalistas, surge la pregunta, ¿cómo tener la confianza que renueva?, ¿Qué esperanza se puede tener en estos tiempos?.
La respuesta más directa y concreta es esta, “Se tiene esperanza cuando se pone la mirada en lo que Dios puede hacer, no en lo que el hombre ha hecho o puede hacer”.
En la Biblia en el libro del profeta Isaías, capitulo 40, verso 31, dice “…pero los que confían en Dios siempre tendrán nuevas fuerzas. Podrán volar como las águilas, podrán caminar sin cansarse y correr sin fatigarse.”
Isaías describe en estos versos el poder de Dios, enseña que los que esperan en el Señor tienen su fuerza renovada y su energía restaurada.
La esperanza brota en nosotros cuando nos centramos en las capacidades de Dios, no la debilidad e incapacidad del hombre.
La esperanza se enciende cuando alabamos a Dios por su perfección – esto es, al reconocer, aceptar y confiar en todo lo que Dios es; en vez de dejar que sean los débiles intentos y pocos logros tuyos los que llenen tu mente de esperanza. “Es en la fortaleza, la sabiduría y los milagros sobrenaturales de Dios que podrás alcanzar lo imposible”
Si se siente agotado(a) al final del día, tome un tiempo con Dios.
Déle gracias, alabe con todas sus fuerzas. Así comienza la renovación, no sólo mental, sino que también emocional y física.
En la alabanza hay poder renovador, para revivir la esperanza, aquella que es capaz de soportar y perseverar en los tiempos difíciles. Confíe completamente en el Señor y todo su ser tendrá nuevas fuerzas y ánimo renovado.
Oremos “Señor, gracias por renovarnos cuando estamos agotados y sin esperanza, por el poder tuyo que me fortalece. Señor, que en aquellas áreas en las cuales mi esperanza se está desvaneciendo, lléname de Tu Sabiduría y renueva mi fuerza nuevamente, te lo pido en el Nombre de Jesús. Amén”.
Versículo: “…pero los que confían en Dios siempre tendrán nuevas fuerzas. Podrán volar como las águilas, podrán caminar sin cansarse y correr sin fatigarse.” Isaías 40:31 (TLA)
Buen Dia
Juan C Quintero
www.buendiatodoslosdias.com
