
Cada nuevo emprendimiento puede causar miedo; también puede ser el ir de viaje a algún lugar desconocido o el comenzar un nuevo ministerio en la iglesia, el entrar a un nuevo trabajo o empezar algo desde ceros… la realidad es que “es difícil dar el primer paso de las cosas nuevas”.
Surgen preguntas que hay que responder con fe, como, por ejemplo: ¿Qué pasa si me enfermo en ese lugar?; ¿Y si esta empresa fracasa, que voy a hacer?; o ¿Qué pasaría si nadie se interesa en el nuevo ministerio?; y ¿Qué voy a hacer si fracaso en el nuevo empleo?
Los seres humanos tenemos que superar la ansiedad hacia lo nuevo, porque siempre habrá demasiados miedos y demasiadas incógnitas; especialmente si la persona es de aquellas a quienes les gusta tener el control de lo que ocurre a su alrededor.
Ten en cuenta esto, “hay veces en que lo nuevo es exactamente lo que necesitas”.
En la Biblia, en el libro de Jeremías, capítulo 17, versos 7 al 8 dice “Bendito el hombre que confía en el SEÑOR, y cuya confianza es el SEÑOR. Será como un árbol plantado junto a las aguas y que extiende sus raíces a la corriente. No temerá cuando venga el calor, sino que sus hojas estarán verdes. En el año de sequía no se inquietará ni dejará de dar fruto.” (LBLA)
Si estudias a los árboles, te vas a dar cuenta de que algunos pueden parecer delicados y bonitos, pero estos tienen raíces muy profundas, e incluso existen alguno que sus raíces con más profundas y más grandes que la parte del árbol que se encuentra sobre el suelo; estas se alimentan de los nutrientes y del agua que tampoco podemos ver, lo que les da la capacidad para mantenerse vivos y tener una gran capacidad de supervivencia, incluso en los tiempos de climas intensos de calor, frio o sequias.
En el pasaje bíblico, el Señor nos compara con los árboles; como árboles que tenemos raíces profundamente sembradas en Jesucristo; y que somos regados por la inmensa reserva de fuerza y poder que fluye a través del Espíritu Santo, además que damos un fruto que tiene eterna repercusión.
Así pues, si tu fuente de vida es el Señor, confía en El, entrégale tus proyectos, planes, emprendimientos; es decir, cada nuevo comienzo colócalo en las poderosas y sabias manos de Dios, porque de El recibirás instrucción y apertura de puertas de bendición.
Por lo tanto, si Dios te mueve a empezar algo, hazlo, porque el resultado será Su responsabilidad, a ti te corresponde solo obedecer, avanza sin temor porque Él está contigo
Oremos, “Señor, hoy asumo dar un paso de fe, te pido que me muestres cómo puedo empezar lo nuevo, y además cómo puedo servirle en este nuevo emprendimiento. Renuncio al miedo, porque hoy sé que estoy sembrado firmemente en Cristo y con la capacidad para enfrentar cualquier reto que llegue a mi vida, lo creo y declaro en el Nombre de Jesús, Amén”.
Versículo “Bendito el hombre que confía en el SEÑOR, y cuya confianza es el SEÑOR. 8 Será como un árbol plantado junto a las aguas y que extiende sus raíces a la corriente. No temerá cuando venga el calor, sino que sus hojas estarán verdes. En el año de sequía no se inquietará ni dejará de dar fruto.” Jeremías 17:7–8 (LBLA)
Buen Dia
Juan C Quintero
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