tal vez incluso en nuestros hogares, que necesitan
“una buena palabra” de nosotros para alegrarse.
Señor Jesus, ayúdame a ser de bendición a
todos los que me rodean, brindándole
Tu palabra y amor. Amen!
La congoja en el corazón del hombre
Lo abate; mas la buena palabra lo alegra.
Proverbios 12:25
