Así como las plantas en un hermoso jardín necesitan que le demosmantenimiento, podándola, echarles aguas, analizar qué tipo
de suelo y/o tierra necesita para que tengas raíces firmes,
entre otras actividades más; el secreto para que tengamos
suelo espiritual saludable reside en nuestro tiempo secreto
con el Señor en oración y lectura de la Palabra. Nuestra vida
espiritual se debilita cuando omitimos este tiempo con Dios
de nuestro diario vivir. Pero, cuando tenemos las
condiciones correctas, nuestra fe crece, y
nuestra vitalidad espiritual se restaura. Oh Señor, permite que no olvidemos que nuestra vida
espiritual debe ser alimentada regada de
la misma forma que nuestro jardín. Porque los ojos de Jehová contemplan toda la tierra,
para mostrar su poder a favor de los que
tienen corazón perfecto para con él.
2 Crónicas 16:9
