
El mayor privilegio en mi vida: Vivirla para Cristo y Reflejar a Cristo. Otro gran privilegio es y ha sido ser papá de dos niños hermosos y que alegran mi vida: Benjamín y Matthias. Y dentro de ese gran privilegio, he recibido el más importante ministerio que se puede recibir: Pastorear el corazón de mis hijos, ser Sacerdote de mi familia. Los primeros miembros de la iglesia que debo pastorear son mi familia, mi esposa amada Esther y mis hijos.
La Palabra de Dios dice en Isaías 45:8 “Destilad, oh cielos, desde lo alto, y derramen justicia las nubes; ábrase la tierra y dé fruto la salvación, y brote la justicia con ella. Yo, el Señor, todo lo he creado”. También dice en 2da. Timoteo 2:10 “Por tanto, todo lo soporto por amor a los escogidos, para que también ellos obtengan la salvación que está en Cristo Jesús, y con ella gloria eterna”. Además dice en 2da. Pedro 3:18 “Antes bien, creced en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. A Él sea la gloria ahora y hasta el día de la eternidad. Amén”.
RECUERDA, EN TODO MOMENTO DONDE QUIERA QUE NOS MOVAMOS ES IMPRESCINDIBLE QUE VIVAMOS POR CRISTO Y REFLEJEMOS A CRISTO. PARA HACER ESAS DOS COSAS ES NECESARIO ARREPENTIRNOS DE NUESTROS PECADOS Y CONVERTIRNOS A CRISTO JESÚS, ACEPTÁNDOLO A ÉL COMO ÚNICO Y SUFICIENTE SALVADOR, REY Y SEÑOR DE NUESTRAS VIDAS. ¿YA LO TIENES CONTIGO?
Dios te bendiga,
Luis Manuel Polanco Schott
