
Hace falta decisión y compromiso para seguir lo que creemos.
Eso lo vemos claro en la Palabra de Dios… porque al revisar los evangelios podemos observar que la gente parecía seguir a Jesús dondequiera que él iba; a las ciudades, los pueblos, las montañas, las rutas entre las ciudades, al mar y a los templos.
Tal vez muchos fueron porque la fama lo acompañaba, o porque necesitaban un milagro, o tal vez solo por curiosidad; aunque también podemos observar que algunos lo buscaban por su sabiduría… pero aunque muchos lo buscaron, fueron muy pocos los que se comprometieron con Él.
Sus discípulos tomaron la decisión e hicieron el compromiso de seguirlo a pesar del “costo” que esto tendría en sus vidas. Ellos decidieron alejarse del pasado, algunos dejaron a sus familiares y amigos, pusieron a un lado sus antiguas ocupaciones con el propósito de servir en beneficio de los demás.
Cambiaron lo temporal por lo eterno.
La reflexión de hoy es una invitación para que decidas seguir a Jesús, no solo como un observador sino como un(a) verdadero(a) discípulo(a)
Esto es hacer mucho más que solo mirar pasivamente desde lejos… es convertirte en parte de Su vida y que Él sea centro de la tuya.
Que como el apóstol Pablo pudiéramos llegar a decir “Así es, todo lo demás no vale nada cuando se le compara con el infinito valor de conocer a Cristo Jesús, mi Señor. Por amor a él, he desechado todo lo demás y lo considero basura a fin de ganar a Cristo” (Filipenses 1:8 – NTV)
Lo que aparentemente perdemos hoy, no se compara con la inmensa riqueza que habrá en el cielo, ni con el amor y la vida de propósito que Jesús nos tiene aquí en la tierra.
Oro para que valores tu relación con Jesús tanto como Él valora la relación contigo
Versículo: “Así es, todo lo demás no vale nada cuando se le compara con el infinito valor de conocer a Cristo Jesús, mi Señor. Por amor a él, he desechado todo lo demás y lo considero basura a fin de ganar a Cristo” Filipenses 1:8 (NTV)
Buen dia
Juan C Quintero
