Las circunstancias difíciles no sígnica que Dios esté enojado
con nosotros o que estemos en falta; ejemplo de ello lo
tenemos en esos grandes profetas citados en la Palabra
de Dios, los cuales pasaron por diversas pruebas.
Amado Dios ayúdame a tener presente que tu estas
obrando en mi vida y que todo tiene su
propósitos para tu gloria.
Ahora pues, venid, y matémosle y echémosle en una
cisterna, y diremos: Alguna mala bestia lo devoró;
y veremos qué será de sus sueños.
Genesis 37:20
