
La unidad se define como “la capacidad que tenemos para mantenernos como uno, sin la posibilidad de división”.
Hay poder en la unidad cuando un grupo de personas se coloca de acuerdo sobre un tema y trabajan juntos por ese logro.
Dios nos quiere unidos, porque se desata un poder mayor que el que puede producir una sola persona.
El poder que existe en la unidad se muestra en la Biblia desde el principio hasta el final, por ejemplo, en el Génesis era importante la unidad entre Dios y el hombre; éste fue creado y nació para vivir en comunión con su creador.
Su relación con Dios generaba en él, poder, autoridad y gloria, nada podía hacer sin Dios, y luego Jesús afirmó este poder cuando en el evangelio de Juan 15:5, dijo que “…separados de él nada podíamos hacer”.
Lo aseguró Pablo en la carta a los Efesios, capítulo 4, verso 3, que dice, “Esfuércense por mantener la unidad del Espíritu mediante el vínculo de la paz”. (NVI)
Para que se produzca unidad se requiere esfuerzo, hay que soltar algunas cosas y abrazar otras; es decir, para tener unidad en la vida espiritual es necesario soltar lo que no es de Dios, tal como costumbres, ideas, creencias, amistades, lugares que se frecuentan, etc., pero al mismo tiempo hay que abrazar y amar la obediencia a la Palabra de Dios y amar lo que Dios ama.
Cuando activamos la unidad en el Espíritu se genera un poder que se traslada a tu hogar, a tu lugar de trabajo, actúa en las amistades y obviamente en el servicio en la Iglesia.
Pero además esta unidad produce paz, puesto que cuando hay acuerdos se rompen las diferencias, cuando hay un mismo sentir y se avanza hacia un mismo destino el conflicto se apaga produciendo una paz entre todos para concentrarse en las metas.
Pablo nos instruye para que alcancemos el propósito de la unidad en paz y lo hace estableciendo que es algo que opera de manera intencional, lo que significa que hay que decidir estar unidos y en paz, de esta manera el mundo entero sabrá que somos uno en Cristo e indivisibles.
Oremos “Gracias Señor por revelarnos el poder de la unidad y de la paz. Te pedimos que actives en nosotros el deseo de estar unidos colocando a Tu Palabra como la guía de vida. Que la unidad comience en nuestros hogares, y que pueda ser traslada a cada lugar en el que tenemos influencia trayendo paz para todos; aviva en nosotros el Espíritu de Unidad, lo pedimos en el Nombre de Jesús, Amén”
Versículo: “Esfuércense por mantener la unidad del Espíritu mediante el vínculo de la paz”. Efesios 4:3 (NVI)
Buen Dia
Juan C Quintero
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