
Las ruedas son parte importante y esencial de un vehículo. Sin las cuatro ruedas o neumáticos el vehículo no puede transitar. Y además, estos neumáticos deben de estar en buenas o perfectas condiciones para que se pueda circular de forma segura.
La Palabra de Dios dice en Efesios 1:3-14 “Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo, según nos escogió en Él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de Él, en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad, para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado, en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia, que hizo sobreabundar para con nosotros en toda sabiduría e inteligencia, dándonos a conocer el misterio de su voluntad, según su beneplácito, el cual se había propuesto en sí mismo, de reunir todas las cosas en Cristo, en la dispensación del cumplimiento de los tiempos, así las que están en los cielos, como las que están en la tierra. En Él asimismo tuvimos herencia, habiendo sido predestinados conforme al propósito del que hace todas las cosas según el designio de su voluntad, a fin de que seamos para alabanza de su gloria, nosotros los que primeramente esperábamos en Cristo. En Él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en Él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa, que es las arras de nuestra herencia hasta la redención de la posesión adquirida, para alabanza de su gloria”. También dice en Colosenses 1:22 “Sin embargo, ahora Él nos ha reconciliado en su cuerpo de carne, mediante su muerte, a fin de presentarnos santos, sin mancha e irreprensibles delante de Él”.
RECUERDA, ASÍ COMO UN VEHÍCULO NECESITA SUS RUEDAS PARA PODER MOVERSE Y TRANSITAR, MÁS AÚN NOSOTROS NECESITAMOS DE CRISTO JESÚS EN NUESTRA VIDA PARA PODER VIVIR REALMENTE. DEBEMOS ACEPTAR A CRISTO JESÚS COMO SEÑOR, REY Y SALVADOR PARA TENER VIDA ETERNA Y VIVIR PARA SIEMPRE CON DIOS. ¿YA LO TIENES EN TU VIDA?
Dios te bendiga
