
Hace más de dos mil años la gente había perdido la esperanza en sus corazones, les habían prometido un Salvador, pero ellos se hicieron una idea del tipo de Mesías que los iba a liberar.
Esperaban a un rey que destronara a la soberanía del imperio romano que los tenía cautivos en su propia tierra, pero Jesús no nacería en un lugar de lujo, sino en humilde hostal en el pesebre, por lo tanto, no lo recibieron como el enviado de Dios para su libertad.
Hoy muchos están sin esperanza, quizás han orado y han estado esperando por un milagro, pero no llega y su corazón se siente destrozado y sin ilusión.
Y, al igual que el pueblo Hebreo se han imaginado la forma en la que el Señor va a obrar en sus vidas, pero El es soberano, y obra de maneras misteriosas, de formas que muchas veces no las entendemos
Solo nos pide una cosa, que no perdamos la fe, ni la esperanza, sino que perseveremos siendo obedientes a la Palabra de Dios.
Jesús vino para ser la Luz del Mundo, para liberar al cautivo y al que no tiene esperanza, fue profetizado por Dios a través de Isaías (Isaías 53:1-2) y ratificado en Lucas 4:18-19 que dice “«El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para anunciar buenas nuevas a los pobres. Me ha enviado a proclamar libertad a los cautivos y dar vista a los ciegos, a poner en libertad a los oprimidos, a pregonar el año del favor del Señor»”
Jesús es tu redentor, salvador, sanador, libertador y las buenas noticias para ti y tu familia hoy y todos los días de sus vidas, por lo tanto, todo lo prometido tiene que ser el motor de tu esperanza.
Oremos todos para que muchas personas en todo el mundo que todavía esperan ser liberadas, que encuentren la esperanza en Jesús, que no idealicen, ni se imaginen la manera en la que Él va a obrar, sino que tengan la certeza de que Él, a su manera lo va a hacer.
¡Jesús es nuestra esperanza viva!
Oremos “Amado Jesús, gracias por venir a la tierra como nuestro Salvador. Por ser la Luz del Mundo, que tanto necesitamos. En medio del sufrimiento y la tristeza del mundo, llena nuestros corazones con la esperanza de que algún día harás nuevas todas las cosas. Ayúdanos a compartir Tu esperanza con otros. Te amamos, lo declaramos en el Nombre de Jesús, Amén”.
Versículo “Lucas 4:18-19 que dice “«El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para anunciar buenas nuevas a los pobres. Me ha enviado a proclamar libertad a los cautivos y dar vista a los ciegos, a poner en libertad a los oprimidos, a pregonar el año del favor del Señor»”
Buen Dia
Juan C Quintero
