En muchas ocasiones, la tentación
puede ser más, un escalón que
una piedra de tropiezo.
Martin Lutero dijo: Mis tentaciones han
sido mi maestría en teología.
No nos ha venido ninguna tentación que no
sea humana; pero fiel es Dios que no os dejará
de ser tentado más de lo que podáis resistir.
1ra Cor. 10:13
