FORTTALECIENDO LA FE
Pastor Jorge L. Cintrón
“Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo le es posible. E inmediatamente el padre del muchacho clamó y dijo: Creo; ayuda mi incredulidad.”
Marcos 9:23,24
Al descender del Monte de la Transfiguración Jesús encuentra a sus discípulos enfrascados en una gran disputa. Uno de la multitud le dice a Jesús: “Maestro, traje a ti mi hijo, que tiene un espíritu mudo, el cual, dondequiera que le toma, le sacude; y echa espumarajos, y cruje los dientes, y se va secando; y dije a tus discípulos que lo echasen fuera, y no pudieron.” (Marcos 9:17,18)Le trajeron el muchacho a Jesús; y cuando el espíritu vio a Jesús, sacudió con violencia al muchacho, quien cayendo en tierra se revolcaba, echando espumarajos. (Marcos 9:20) Jesús le preguntó al padre: ¿Cuánto tiempo hace que le sucede esto? Y él dijo: Desde niño. Y muchas veces le echa en el fuego y en el agua, para matarle; pero si puedes hacer algo, ten misericordia de nosotros, y ayúdanos. (Marcos 9:21,22) Ante este reclamo del padre Jesús le va a responder: Si puedes creer, al que cree todo le es posible. La reacción del padre es: Creo; ayuda mi incredulidad.
Al mirar esta expresión del padre, a la mente de uno, viene esta pregunta ¿este hombre cree o no cree?
Otras traducciones al español de esta expresión pueden ayudar a entender lo que este padre esta diciendo.
La Versión de La Biblia Traducción en Lenguaje Actual presenta este verso así: “—Sí, confío en Dios. ¡Ayúdame a confiar más en él!—“
Dios Habla Hoy la traduce: “Yo creo. ¡Ayúdame a creer más!”
Y la versión Castilian dice en este verso; “—¡Sí creo! —exclamó de inmediato el padre del muchacho—. ¡Ayúdame en mi poca fe!”
La forma como finaliza este incidente dejan ver que este padre cumplió con la condición establecida por Jesús: Si puedes creer, al que cree todo le es posible.
“Y cuando Jesús vio que la multitud se agolpaba, reprendió al espíritu inmundo, diciéndole: Espíritu mudo y sordo, yo te mando, sal de él, y no entres más en él. Entonces el espíritu, clamando y sacudiéndole con violencia, salió; y él quedó como muerto, de modo que muchos decían: Está muerto. Pero Jesús, tomándole de la mano, le enderezó; y se levantó.” (Marcos 9:25-27)
Eres llamado a creer porque al que cree todo le es posible; aunque su fe necesite ayuda. Cree a pesar de tu debilidad.
La inmensa mayoría de los que forman parte de la iglesia ven en Abraham un ejemplo de fe. Se conoce a Abraham como el Padre de la fe.
Uno de los eventos más impactantes de la vida de Abraham fue cuando estuvo dispuesto a ofrecer a su hijo Isaac en sacrificio a Dios en Moriah.
No obstante Abraham cuando era Abram pasó por momentos de debilidad.
Abram cuestionó a Dios. Lo cuestionó porque no tenía hijo y quien le iba a heredar era el damaceno Eliezer que era el mayordomo de su casa
Abram luego de haber recibido palabra de Dios de que tendría un hijo que sería quien le heredaría; al Sarai, su esposa, no darle ese hijo; aceptó la propuesta de ella de tomara su sierva, Agar, por mujer..
Tanto Abram como Sarai al recibir palabra de Dios que quien le heredaría sería un hijo que concebirían entre ellos se rieron. (Genesis 17:17, 18:12)
Aún así Abram se aferró a Ismael y rogó a Dios por Ismael. (Génesis 17:18)
En medio de esas experiencias de debilidad Abraham se convirtió en Padre de la Fe.
Violentando la cronología bíblica, Abram se convirtió en Abraham cuando pudo simbólicamente exclamar ante Jesús; como lo hizo el padre del muchacho que tenía un espíritu mudo, el cual, dondequiera que le tomaba, le sacudía; y echaba espumarajos, y crujía los dientes, y se iba secando: “Creo; ayuda mi incredulidad.”
Abraham fue en una ocasión confrontado por Dios al igual que el padre del hijo que tenía un espíritu inmundo fue confrontado por Jesús. A este padre Jesús le dijo: “Si puedes creer, al que cree todo le es posible.” A Abraham Dios lo confrontó con una pregunta: “¿Hay para Dios alguna cosa difícil?” (Génesis 18:14)
Y a ti te está confrontando Dios en este momento. Te está confrontando en este momento para que creas a pesar de tu debilidad.
Reflexiona sobre estas cuatro (4) formas de creer a pesar de la debilidad
Aunque hayan situaciones adversas a tu alrededor y estas se mantengan recuerda que Pablo en medio de una condición de enfermedad descubrió que en medio de sus debilidades se debía gloriar para que el poder de Cristo reposara sobre él. Jesús mismo se le reveló diciéndole: “Bastate mi gracia porque mi poder se perfecciona en la debilidad” (2 Corintios 12:9)
Se como Caleb que a pesar de reconocer con los otros diez (10) espías que los habitantes de la Tierra de Prometida la cual debían conquistar eran fuertes y vivía allí gigantes dijo: “Subamos luego y tomemos posesión de ella; porque más podremos nosotros que ellos.” (Números 14:30) Detén tu debilidad creyendo la Palabra que Dios te ha dado.
La mujer sirofenicia al ser probada en medio de su debilidad por Jesús insistió y dijo: “Sí, Señor pero aún los perrillos, debajo de la mesa, comen de las migajas de los hijos.” (Marcos 7:28) Se insistente ante tu Dios en tus momentos de debilidad. No te rindas.
Lo mejor que se puede hacer en los momentos de debilidad y en los de fortaleza es depender de Dios. Pedro se lanzó a caminar sobre las aguas embravecidas. Caminó. El viento contrario le hizo que quitara su mirada de Jesús. Ese Jesús que le había respondido: “Ven” cuando Pedro le había dicho: “Señor, si eres tú manda que yo vaya sobre las aguas” (Mateo 14:28). Al estarse hundiendo dio voces diciendo: “Señor, sálvame”.
Cree a pesar de tu debilidad. ¿Parece difícil?
Has como hizo el padre del muchacho que tenía un espíritu mudo, el cual, dondequiera que le tomaba, le sacudía; y echaba espumarajos, y crujía los dientes, y se iba secando ante la afirmación de Jesús: Si puedes creer, al que cree todo le es posible. Responde; “Creo; ayuda mi incredulidad.” Tal vez esa afirmación todavía puede ser confusa para ti, pues utiliza estas: 1) “Sí, confío en Dios. ¡Ayúdame a confiar más en él!”; 2) “Yo creo. ¡Ayúdame a creer más!”; y 3) “¡Sí creo! ¡Ayúdame en mi poca fe!”
Lo importante es que creas a pesar de tu debilidad.
Reacciona a FORTALECIENDO LA FE será presentado el domingo 3 de noviembre de 2019 en el Pabellón de Oración de la Primera Iglesia Bautista Cayey.

